viernes 27 de abril de 2007

El futbolín: cosas que nos enseña la universidad


El futbolín. Seguramente con solo escuchar estas dos palabras ya os han venido a la cabeza cientos de recuerdos alrededor de esta mesa (generalmente de madera) agarrados a esos mangos que, casualidades de la vida seguro que cuando os tocaba jugar estaban todo sudaditos.
Lo que da la universidad de sí. Estudiando literatura he descubierto al inventor del futbolín. Pensareis que estoy chinada pero NO. Alejandro Finisterre gallego de Fisterra y zamorano de adopción ha pasado a la historia como el editor del poeta de Zamora, León Felipe. Hasta aquí la versión académica pero seguro que le concedereís más el mérito de crear el futbolín. Toda una leyenda. Toda una competición. Este escritor vivió en sus propias carnes la crudeza de la Guerra Civil. Durante el conflicto quedó mutilado y tuvo que pasar una larga temporada en el hospital. Fue allí donde, mientras resentido por no poder volver a jugar al fútbol inventó el futbolín que tantos buenos momentos nos ha dado.
Quería inventar una variante del tenis de mesa , mas conocido como ping pong; pero orientado al fútbol. Para ello creó un minicampo en el que cada persona podía manejar a sus jugadores. Fue así como nació. Y con él subió la recaudación de las cajas de los bares y recreativos de toda España, porque hay que reconocer que esta es una tradición "typical spanish". Debo decir que este hombre falleció el 13 de febrero.
Con el nacimiento del futbolín nacieron las pirolas,las tardes y noches en el Dreams. Todos ensimismados siguiendo a la pelota que conforme la noche avanza se hace cada vez más dificil de seguir. Todos intentando demostrar nuestras habilidades con las muñecas. Todos riéndonos y por supuesto picándonos. Pero en definitiva TODOS JUNTOS que es de lo que se trata.